sábado, 7 de abril de 2012

Son los árboles festejando el viento;
la lluvia que promete,
tus ojos grises.

Son las aves y las serpientes
burlándose de la enfermedad humana,
tus labios impolutos.

Me regocijo ante tu figura;
son los montes y la luna,
los valles y las aguas.

No me dejes nunca,
gélidos y áridos
son los días y las gentes
lejos de ti.

Pero tus ríos me bañan
desde las lejanías,
y escucho tu canto
en noches y días.

No me dejes nunca,
amor de mis amores,
canción de mis canciones,
poema de mis poemas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario