martes, 25 de octubre de 2011

#Sin título

Todo lo que espero
no es más que un misterio real.

Con todo el respeto,
no eres más que un lindo espiral.

Nada mal, nada mal.

Todo lo que quiero
es tener un encuentro real.

Nada más, nada más.

Colmena de sal, no creo en el amor.
El sexo es real, me hace sudar calor.

Me siento enfermo
Me duermo y despierto en un hospital.

Colmena de sal, no creo en el amor.
El sexo es real, me hace sudar calor.

domingo, 23 de octubre de 2011

Tormentas solares.

Pensamientos y sentimientos en cualquier parte.
La ira del sol acabará con la revolución terrestre, tarde o temprano.
Mis manos son como dos arpías; bellas y peligrosas.
Mi corazón, un bombín de posibilidades.

Los animales salvajes finalmente fueron domesticados,
con tiempo y religión,
con política y discreción.
Las telarañas filtraron la miel,
los hongos, las sales.

Con celosa cautela, con el rabillo del ojo;
leed entre líneas:
"Las niñas del cretácico gritaron su violación,
los espasmos simbióticos anularon el raciocinio lógico
y dio paso a la experimentación inocua del hemisferio derecho u oriental,
las hijas de Satanás excitaron al hombre y las noches trastornaron a las jóvenes células,
los ojos de Dios se desorbitaron,
los peces murieron de inanición en su acuático y oscuro medio,
reencarnaron en cebras o hibiscos, los más afortunados,
millones de seres maníacos-depresivos alcanzaron el penúltimo nirvana".

Resta, ahora decir, que el sol fundió las frases inconexas junto con la humanidad entera.

"Ira."

Me lo paso gritando tu nombre,
entretanto los ecos me hacen dudar.
Me condeno vaciando las voces,
entretanto los ecos me hacen dudar.

Nadie más que mi ira,
coaguló las heridas.
Nadie más que mi ra,
vomitó tus mentiras.

Me condeno vaciando las voces,
entretanto los ecos me hacen dudar.
Me violo lento y violento, sin roces,
entre asfalto y cielo, sin resbalar.

Nadie más que mi ira,
coaguló las heridas.
Nadie más que mi ira,
vomitó tus mentiras.

Nadie más.

Mirarás a mi ira,
Mírala.

"Hasta que amanezca".

Extasiado y hueco mundo,
miradas sin rumbo;
mientras ruge el tiempo,
hay que vivir.

Enajenado y viejo mundo,
"sordos, ciegos y mudos";
mientras cante el viento,
mejor es reír.

Hoy maté a mis sueños sin razón,
destripé mi ira y mi dolor.
Me fui de viaje sin boleto,
allá donde pertenezco y no hay rencor;
me extravié en está vida y no pienso volver, no.

Hasta que amanezca,
no volveré.
Hasta que amanezca,
me verás volver.
Hasta el amanecer bebé,
espera al alba caer,
nena, me verás volver, yeah.